Tehching Hsieh, nacido en Taiwán en 1950, es un artista de performance que redefinió los límites del medio en los años 70 y 80. Tras abandonar sus estudios y su carrera como pintor, se centró en la performance, documentando sus acciones como en la obra Jump (1973), donde se rompió los tobillos al saltar de una ventana. 

Con una trayectoria marcada por un compromiso radical, realizó una serie de obras de larga duración que lo convirtieron en una figura clave del arte contemporáneo. Su enfoque en el paso del tiempo y el compromiso vital lo llevó a no exhibir su trabajo públicamente durante más de una década. A partir del 2000, su obra ha sido reconocida en las más prestigiosas instituciones a nivel mundial.

La exposición “Tehching Hsieh: Lifeworks 1978–1999” en Dia Beacon presenta por primera vez una retrospectiva completa de las radicales performances de larga duración de este artista taiwanés-estadounidense. Sus Performances de un año y su posterior Plan de trece años borran las fronteras entre arte y vida, sometiendo al artista a rigurosas reglas durante períodos extensos. 

Las obras de un año: un compromiso radical

Las One Year Performances de Hsieh son el núcleo de su legado. Cada una de ellas fue anunciada y documentada meticulosamente a través de fotografías, videos y artefactos, demostrando su compromiso y la naturaleza del tiempo.

  • Cage Piece (1978-79): Hsieh vivió un año en una jaula, sin libros, televisión o conversación.
  • Time Clock Piece (1980-81): Marcó tarjeta cada hora, creando un registro fotográfico del paso del tiempo y sometiéndose a un año de insomnio.
  • Outdoor Piece (1981-82): Vivió un año en las calles de Nueva York, sin buscar refugio.
  • Rope Piece (1983-84): Permaneció atado con una cuerda de 2.5 metros a la artista Linda Montano, sin contacto físico.
  • No Art Piece (1985-86): Durante un año, se abstuvo por completo de cualquier actividad relacionada con el arte.

Exploración de los límites, lo social y existencial

La duración de un año es fundamental en la obra de Hsieh, ya que la compara con el tiempo que la Tierra tarda en girar alrededor del sol. Él mismo afirmó que, al extender una pieza durante tanto tiempo, el arte se vuelve su vida, lo que lo hace más poderoso.

Además de explorar los límites físicos y mentales, sus obras abordan temas sociales y existenciales:

  • El aislamiento y confinamiento en Cage Piece reflejan la alienación de los inmigrantes.
  • En Outdoor Piece, se enfrenta a la precariedad y la falta de vivienda.
  • Rope Piece explora la complejidad de las relaciones humanas, donde «nos convertimos en la jaula del otro».

El legado del tiempo

La culminación de su trayectoria fue el Thirteen Year Plan (1986-99), un período en el que Hsieh produjo arte, pero lo mantuvo oculto al público. Para él, el arte no es el objeto final, sino el transcurso de vivir y de «pasar el tiempo». La exposición misma se concibe como una representación del tiempo y el espacio, donde los «espacios de exposición son ‘tiempo de arte’» y los intermedios son su «‘tiempo de vida’». En última instancia, para Tehching Hsieh, el proceso de vivir es la verdadera obra de arte.

|

Imagen de cabecera: Tehching Hsieh. Outdoor Piece, 1981–82. Vista de la performance, Nueva York, 1981–82. Foto: Tehching Hsieh, via: Dia Art Foundation.


Descubre más desde Arte de Cercanías

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.


Deja un comentario